Un reconocido escritor está en la sala escribiendo su última obra de teatro. Deja de escribir, mira su trabajo aún incompleto, se levanta y comienza a caminar de una lado a otro de la habitación.
Escritor: -El final, ¿Cuál es el final correcto? (dice en voz alta mientras observa las hojas que están arriba de su escritorio).
Alter Ego 1: -Eso tú lo sábes, no yo (responde el escritor con una voz que no es la propia).
Escritor: -Eso yo lo sé, vos no tenés que decírmelo.
Alter Ego 1: -No es a mí quien deberías preguntarle.
Escritor: - ¿Y vos qué pensás? (deja de caminar).
Alter Ego 2: -Usted sabe que las obras teatrales no son mi especialidad (responde el escritor con otro timbre de voz, diferente al anterior).
Escritor: -Pensá en la historia como un cuento ¿Vos cómo lo terminarías?
Alter Ego 2: -Yo no escribiría un final para esa obra.
Alter Ego 1: -¿Por qué? (preocupado)
Escritor: -Porque es basura (decepcionado).
Alter Ego 2: -Yo no lo hubiera dicho así. Pero no niego que es verdad.
Alter Ego 1: -Son demasiado pesimistas, yo creo que la obra puede ser un éxito (esperanzado).
Alter Ego 2: -Lo dudo.
Escritor: -Muy cierto (comienza a caminar nuevamente).
Alter Ego 1: ¿Realmente piensas eso?
Escritor: (pensativo) -Creo que desde el principio la obra estaba destinada al fracaso.
Alter Ego 2: -Al fin dice algo que tiene sentido.
Escritor: (sonríe maliciosamente) -Ustedes están en la ella, ¿Sabían?
Alter Ego1: -Por supuesto que sí, por eso creo que no puede fracasar.
Alter Ego 2: -Yo lo ignoraba… usted nunca me lo dijo (sorprendido).
Escritor: -Supongo que hay cosas que hasta vos ignorás.
Alter Ego 2: (enojado) -Cállese.
Alter Ego 1: -Creo que tengo una idea, ya sé cómo terminar la historia.
Escritor: -Querrás decir mi idea (dice poniendo gran énfasis en la palabra “mi”)
Alter Ego 1: -Estoy seguro que la idea es mía, tú siempre intentas quedarte con el crédito de todo.
Alter Ego 2: (frustrado) -Deben compartir la idea, sea de quien sea.
Escritor: -Claro, vos no sabés de qué hablamos (sonríe)
Alter Ego 2: Explíqueme.
Escritor: (resopla, se dirige al escritorio y se sienta en la silla) -Te contaré mientras escribo.
Alter Ego 2: -Realmente dudo que pueda hacer ambas cosas al mismo tiempo (murmura).
Escritor: -Te escuché.
Alter Ego 2: -Eso no es cierto.
Alter Ego 1: -Incluso yo te escuché.
Alter Ego 2: -¿Puede callarse?
Alter Ego 1: -Creo que no.
Alter Ego 2: -¿Y usted no puede callarlo?
Escritor: -Dudo que pueda hacerlo, lo he intentado muchísimas veces (con tristeza).
Alter Ego 1: -Sigo aquí ¿Saben?
Alter Ego 2: -Sí, ese ha sido el problema desde el principio.
(Un momento de silencio, luego el escritor vuelve a hablar.)
Escritor: -¿Quieren saber el final que pensé?
Alter Ego 1: -Que pensamos (dice, poniendo gran énfasis en la sílaba “mos”)
Alter Ego 2: -Diga, no nos deje con la intriga.
Alter Ego 1: -Lamento decirte que tú eres el único que está intrigado.
Escritor: (Permanece en silencio).
Alter Ego 2: -¡Explique de de una vez! (enfadado)
Escritor: -Paciencia, aún estoy pensando.
Alter Ego 2: -¿No dijo que ya sabía el final?
Alter Ego 1: Aún no sabemos como escribirlo.
Escritor: -¿Podrían dejarme por un momento? Quiero pensar sólo.
Alter Ego 1: -Lamento decir que no puedo abandonarte.
Alter Ego 2: -Lamento decirle que él no puede abandonarlo.
Escritor: -Aunque sea, guarden silencio.
Alter Ego 1: -¿Dónde quiere que lo guarde? (dice reiéndose) -No puedo ser tan gracioso.
Alter Ego 2: -Si fuese un poco gracioso ya sería un progreso.
Escritor: -¡Les pedí veinte veces que callen! (se levanta de la silla enojado).
Alter Ego 2: -Callarlo a él es un milagro.
Escritor: -¿Puede evitar contestar? No quiero oír a ninguno de los dos.
Alter Ego 2: -Perdóneme.
Escritor: -¡Shh!
(El escritor escribe rápidamente el final de su obra y comienza a hablar nuevamente.)
Escritor: -Espero que al leer el final de mi obra la gente tenga compasión por mí. No es fácil dar tal final a una obra, poniendo el máximo de uno. Pero cualquiera en la situación del personaje hubiera hecho lo mismo.
Alter Ego 2: -¡Espere! (preocupado).
Alter Ego 1: -¡No!
Escritor: -¿Ven? Ni en este momento pueden callarse, ya me harté. (abre el primer cajón del escritorio y saca un arma)
(silencio)
Escritor: -¿Ah, ahora si deciden callarse? ¿Debo llegar hasta este punto para controlarlos? (dijo, puso el cañón del arma contra su cabeza y disparó)
Final alternativo: (para que tenga sentido deben haber leído este otro cuento)
Alter Ego 2: -Usted puede callarnos cuando quiera, lo sabe, pero…
Escritor: -…perdería mi talento, lo sé. A ustedes les debo todo, aunque recién ahora comienzo a darme cuenta de su presencia, siempre estuvieron allí, ¿Verdad?
Alter Ego 1: -Sí, desde que comenzaste a escribir.
Alter Ego 2: -Piense de nosotros como sus ayudantes.
Escritor: -Pero yo veo lo que hacen, Inconsciente me advirtió, intentan controlarme. Pero no van a lograrlo. (con firmeza)
Alter Ego 2: -¿Está ciego, no lo ve? Es él quien lo controla a usted.
Escritor: -¿Es eso cierto?
(el escritor se queda callado, sus ojos se abren completamente y sus pupilas se dilatan)
Escritor: -Ya veo (dice, se dirige al escritorio y comienza a escribir el final alternativo de su obra, agrega a Inconsciente como personaje y deja la obra inconclusa).